
Queridos lectores, dónde quedó el
Madrid de la Excelencia? Más o menos era ese el concepto sobre el que pivotaban los planes políticos de Alberto Ruíz-Gallardón cuando llegó a la Alcaldía del Ayuntamiento de la capital allá por Mayo de 2003. Tan sólo siete años le han bastado para conseguir que Madrid sea una ciudad absolutamente paralizada por la galopante deuda que supone casi la mitad de la suma de todas las capitales de provincia. Gallardón, como aquél de la parábola del hijo pródigo, ha dilapidado unas cuentas saneadas hipotecando así el futuro de los madrileños. En la actualidad la deuda del Ayuntamiento asciende a 7.145 millones de euros (podéis ver un gráfico comparativo de las capitales de provincia más abajo; pinchad para ampliar)
El diario
El Mundo publicaba el pasado día 18 de Noviembre un interesante artículo que, con el título
¿En qué se fundido el dinero Gallardón? bocetaba, no ya sólo los agujeros negros de la hacienda municipal, sino un claro ejemplo de cómo una política suntuosa y fundamentada en la imagen del Alcalde, en su hiperliderazgo, deviene siempre en una desastrosa gestión municipal. A grandes rasgos, Carmen Serna, la periodista que escribió tal artículo, propone cinco hitos políticos, sobre los que podemos estar todos de acuerdo, que han supuesto la ruina de la ciudad.
1- MALA NEGOCIACIÓN EN LA LEY DE CAPITALIDAD. El afán de Gallardón por distinguir la ciudad, en cuanto a su condición de capital del Estado, frente a las demás ciudades españolas hizo que firmara una ley de capitalidad para la misma que no se veía en ningún momento acompañada de la posibilidad de gestionar recursos económicos generados por la aquélla, como puedan ser parte de los impuestos estatales de IRPF e IVA. En definitiva, la ley no aporta absolutamente nada a Madrid.
2- SOBRECOSTE DE LA M-30. El proyecto estrella de Gallardón en 2003, el soterramiento de la M-30, cuyo coste inicial era de 1.700 millones de euros, acabó suponiendo más de 6.000, todo ello sin contar con los intereses que el Ayuntamiento debe abonar por el crédito recibido para llevarlo adelante.
3- ALQUILERES DE SEDES Y PALACIO DE CIBELES. El Madrid de la Excelencia conllevaba que las sedes del gobierno municipal deberían estar a la altura del proyecto global. Para tal fin, aun teniendo edificios en propiedad, se llevó a cabo una política para arrendar otros inmuebles más acordes con aquél. La guinda de este pastel es el traslado de la Alcaldía al Palacio de Comunicaciones de Cibeles, lo que ha supuesto alrededor de 500 millones de euros.
4- MADRID 2012/2016. La frustrada aventura olimpica de Gallardón no está cuantificada económicamente debido al entramado institucional creado para la misma. Viajes, publicidad, invitaciones, actos, marketing... un goteo constante al que hay que sumar el sobrecoste de algunas infraestructuras como el Centro Acuático (un 35% sobre el inicial)
5- OFICINAS Y FUNDACIONES. También los pequeños detalles han supuesto un verdadero goteo como la creación de concursos, encargo de diversos estudios,... detalles sin ninguna efectividad real que, sin embargo, eran utlizados para dar imagen de excelencia.
Tras la reunión del pasado día 17 de Noviembre entre el Alcalde de Madrid y el Presidente del Gobierno, a la que el primero acudía con la intención de refinanciar su deuda y de la que solo arrancó la negativa del segundo por haber supuesto una excepción a la regla general, Gallardón fue capaz de decir que la culpa de la deuda del Ayuntamiendo capilalino era de José Luis Rodríguez Zapatero. No se me ocurre nada mejor que reproducir las palabras de Gaspar Zarrias, secretario de Estado de Cooperación Territorial:
"Ahora resulta que el Ayuntamiento de Madrid
no paga a sus proveedores y la culpa es de Zapatero.
¡Tiene cojones!"