Queridos lectores, Peón de Brega no ha podido permanecer al margen de la noticia de hoy, la Huelga General, y su autor ha pulsado elambiente que se vivia en las calles de Casco Histórico de Barajas que, como cualquier otro núcleo urbano, ha exhibido la cotidianeidad de la que hace gala a diario. Los comercios han abierto casi en su totalidad haciendo que los vecinos hayan podido realizar sus compras diarias sin ningún problema y los autobuses, cumpliendo con los servicios mínimos estipulados, han permitido a aquéllos hacer sus desplazamientos.La verdad es que, siendo esta la quinta huelga general convocada en la democracia española, la normalización de la jornada se ha acabado instalando en la vida de los núcleos de población, al margen de las protestas habituales de los centro neurálgicos, por otra parte, de las que se hacen eco los medios de comunicación. Pero, como podréis observar en las fotos que ilustran esta entrada, lo habitual en el día de hoy ha sido la normalidad y, por supuesto, el respeto mutuo de las dos opciones que estaban encima de la mesa: el derecho a la huelga y el derecho a asistir al puesto de trabajo.
Peón de Brega no entra a valorar ni las cifras de participación en la huelga ni la oportunidad política de hacerla. Eso sí, se congratula porque la sociedad de Barajas y, por regla general, la española, asuma una jornada como la de hoy como un hito democrático más dentro de nuestro sistema político.


La vida cotidiana en Barajas no se ha visto afectada por la jornada de huelga. En la imagen de la izquierda podéis observar como las terrazas de los bares de la Plaza de Barajas estaban como cualquier otro día. El trasiego de la aledaña Calle de la Botica no acusó en ningún momento la convocatoria sindical y todos los comercios de allí situados abrieron sin ningún problema.


Tampoco el transporta se vio afectado en más medida que en el cumplimento de los servicio mínimos. La avenida General, en la fotografía de la izquierda, y la avenida de Logroño, en la de la derecha, presentaron el aspecto que cotidianamente lucen.


