miércoles, 6 de enero de 2010

El PSOE y los Toros

Queridos lectores, los que ya me conocéis sabéis de mi gran afición por los Toros, si bien es cierto que en este blog, aun con tan taurino nombre, no hablo jamás de la Fiesta; para tal fin utilizo Lluvia de Toros. El que lo haga ahora responde a la polémica generada, y que cual Guadiana resurge de tiempo en tiempo, a raíz de la Iniciativa Legislativa Popular que se tramitará en los próximos meses en el parlamento catalán. Me comentaba mi amigo Joan Grimal, miembro del PACMA y uno de los impulsores de tal iniciativa, que habían sacado adelante su iniciativa, de alguna forma, dejando atrás la esencia de su reivindicación, la cual quedó engullida por la disputa política entorno a la identidad nacional en Cataluña. No quisiera hablaros hoy de tal perversión del debate sino de otro que, desde mi punto de vista, subyace al mismo: la convivencia de la Fiesta con el Progreso.

Por pro-greso se entiende el ir hacia delante, avanzar, acción de perfeccionamiento, si se quiere. Las acciones mediante las que se pro-gresa se manifiestan en el tiempo, por lo que a tal concepto le es consustancial una connotación historicista. El pro-greso se manifiesta en ciertos hitos de carácter temporal que acontecen siempre dentro del mismo cauce histórico, el que lleva del estado primigéneo hasta el mundo que se desea conseguir. El concepto, por tanto, encierra unas connotaciones éticas, el planteamiento de un determinado fin a conseguir, un mundo ideal realizable en el futuro, que actúan como guía de actuación en el mundo real, el actual. El avance hacia este mundo ideal se ve menoscabado por acciones y hechos que contrarían su consecución; en éstas se manifiesta el re-greso.

En el PSOE, así como en todos los partidos de izquierda, el progreso es un mito: desde su fundación, el partido se ha visto impregnado de esa convicción ética, ese horizonte de un mundo ideal, que actúa como guía general en las acciones particulares emprendidas. El PSOE, consecuentemente, tiene esta vocación historicista. Pero mientras el discurso metafísico no ofrece problemas de falsación por los hechos, sí, en cambio, el político; de ahí que se generen encendidos debates en torno a ciertas singulares cuestiones que, en el fondo, redundan en si tales son manifestaciones del pro-greso o del re-greso. Una de ellas, y ya nos metemos en harina, es la Fiesta de los Toros: ¿es parte de un pasado que hay que superar y, por ende, una contrariedad en ese mundo ideal al que progresando se quiere llegar? ,¿o, simplemente, es un mundo paralelo completamente ajeno a la dicotomía pro-re?















Calificativos que esgrimen los antitaurinos sobre la Fiesta y los aficionados a la misma, como lo son el de salvaje o bárbara (calificativos ambos que nos transportan a un estado primigéneo de incivilización), implican que tales se autoconciben como portadores del pro-greso, algo así como pequeños profetas del mundo ideal que adviene de forma inexorable. En contraposición, los aficionados somos indirectamente considerados como lastre del tal proceso. En efecto, la postura de los antitaurinos es ya en si un posicionamiento ético pues, subyacente al tal discurso, se hayan los esenciales calificativos de la moral, lo bueno como sustancia del pro-greso y lo malo del re-greso.

Pero el que el Progreso sea un mito en el PSOE, al margen de ofrecer un horizonte utópico donde enmarcar la acción, conlleva, asimismo, la cancelación de la posibilidad de tratar racionalmente las diversas singularidades que acaecen: el análisis de las mismas se ve enturbiado en todo momento por la mitificación del pro-greso. Así, siguiendo el logicismo que plantea el mito, un socialista, por deberse a este proceso histórico, debe repudiar la Fiesta de los Toros por ser representativa de aquel tiempo de barbarie que es necesario dejar atrás. Encauzada en esta lógica surge la mencionada estrecha ética.

No voy ahora a justificar la Fiesta pues es una vivencia y, como tal, hay que vivirla, ser parte ella y por ella dejarse atravesar. Quizá en otro momento pueda hablaros de esto, aunque tiene una gran dificultad pues el que la Fiesta tenga este carácter cercena las posibilidades de un discurso logicista. Pero sí he querido con este artículo pulir un espejo para que quienes hablan sin oir sus palabras tengan un receptáculo en el que éstas les resuenen. Analizar el mundo es analizarse a uno mismo pues, como decía Ludwig Wittgenstein, "los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo"

Me imagino que mi amigo Joan estará de acuerdo en estas apreciaciones de las que os hago partícipes. Las charlas que mantenemos sobre la Fiesta siempre quedan enmarcadas con el Toro como protagonista; en el fondo, a los taurinos y a los verdaderos antitaurinos, es él el que nos une. Que su sufrimiento y muerte sea motivo de emprender acciones políticas como la Iniciativa Legislativa Popular es, desde mi punto de vista, loable. Pero que tal se utilice como símbolo de progreso no hace otra cosa que ofrecer un debate fraudulento en el que el Toro queda relegado al olvido.

12 comentarios:

El Pinto dijo...

Me gusta el toro, se trata de un animal precioso, en el campo y en la plaza. Esta confrontación me parece respetable, pero diría que interesada. No se trata de apreciar el toro en esa dimensión de bravura que contempla un cuidado especial durante 5 años, eso en el fondo da igual. Me duele el trato de fiestas que podrían utilizar un muñeco de trapo o cartón piedra, hoy es posible, y también duele el trato de alguna plaza donde la legislación no se cumple ni por asomo.
Me duelen las personas que duermen en la calle, las carentes de medios y no faltos de droga. Me duelen muchas cosas que podrían ser objeto de consideración seria y necesaria, para eliminar sin complejos. Que los toros sean prioritarios como problema, suena a debate chungo e interesado.

Torpedo dijo...

Los toros son un negocio más y, como tal negocio, desaparecerá en el momento en que la gente deje de ir y de ser rentable, pero... con libertad, sin prohibiciones.
http://sevillanojuan.blogspot.com

Torpedo dijo...

Ver comentario completo en: http://sevillanojuan.blogspot.com/2009/12/toros-en-cataluna.html

Majo dijo...

No me gusta para nada lo que hacen con los toros por allí, deberían castigarlos por el daño que les causan, nunca entenderé que le ven a este negocio. Pregunta: a ti te gusta ver el sufrimiento de los pobres toros? David como siempre un gusto pasar por aquí besotes!!!
Majo

www.refugiodelkaos.blogspot.com

BELMAR dijo...



Que el año que comienza nos traiga energía e inspiración para crear mundos deseables y habitables desde la palabra empeñada. ¡La imaginación al poder¡ ¡A conquistar la realidad!

Un gran abrazo para ti.


«Cada rincón de un minúsculo florecer se hace cotidiano tras la palabra hasta habitar lo des-habitado como infante frente a la hoja en blanco.»

BELMAR

David Carrascosa dijo...

PINTO: Yo también creo que la confrontación es interesada; coo habrás leído distingo entre quienes, a su manera, protegen al toro y los que utilizan la Fiesta como arma arrojadiza.

TORPEDO: Yo también creo que el fin de laFiesta, si ha de llegar, se producirá desde dentro.

MAJO: Como dirái Nietzsche, no existen los hechos sino las interpretaciones: en este caso, donde tu ves sufrimiento yo veo arte. Especialmente agradecido por tu visita. BESOS

BELMAR: Feliz año, compañero. Gracias por dejar una muestra de tu arte aqui.

Un abrazo!!!

nestor dijo...

Amigo David, debo decir que estoy de acuerdo con tu nota en cuanto a la manera que se trata de utilizar al toro no poniendolo en el eje principal del tema. Hay quienes critican unn tema central pero por el otro lado, dejan pasar cosas quizá aun peores.

Estoy de acuerdo parcialmente con " pinto"- de eso hablo- pero los animales tambien sienten el sufrimiento, en ese sentido ¿por qué los animales no podrían tener un cuidado parecido a los humanos?.

Por últomo, querido amigo David, para nada estoy de acuerdo con tu respuesta a Majo. Sinceramente yo no veo arte en ningún tipo de sufrimiento asi sea a un animal. Al respecto, te cuento que hace unos días en la televisión, en un programa documental, creo fue en Mexico, un supuesto artísta encerró en una pieza a un perro vagabundo y lo dejo sin agua ni comida hasta que el pobre can se murió de hambre. Todos los días- hasta su muerte- el "artista" lo visitaba para sacarle fotos que expuso en una presentación multitudinaria. La presentación de estas fotos, que no era otra cosa que mostrar el estado de deterioro del pobre perro, fue bajo el titulo Arte Puro... Lo peor del caso, en mi modesta opinión, es que la gente lo tomo como tal y con gran naturalidad sabiendo como se habian obtenido las fotos.
un abrazo amigo.

David Carrascosa dijo...

néstor: Ya sé que en este tema nunca estaremos de acuerdo. Para que te tranquilices, tampoco veo arte en dejar morir a un perro de hambre. Peor ya te digo que los toros son una vivencia, algo distinto (por lo menos para mí). De tods formas, agradezco sinceramente tu comentario (como el de Majo) sobre este asunto, puedes estar seguro.

nestor dijo...

Amigo David, gracias por constestar... pero quedate tranquilo que acepto tu opinión y tu interpretación; pero, insisto, debemos seguirloo charlando cerveza de por medio. Jajaja.
un abrazo

David Carrascosa dijo...

NÉSTOR: Eso de la charla con algunas cervezas por medio seguro que está mucho mejor que los toros. Espero sea en breve.

Un abrazo

Torpedo dijo...

La primera ronda la pago yo

David Carrascosa dijo...

La tarde promete...