martes 14 de julio de 2009

Beatriz Corredor, la implicación ontológica de la política

Queridos lectores, hoy he tenido el placer de acudir a la conferencia que Beatriz Corredor, Ministra de Vivienda, ha pronunciado en el Foro organizado por la publicación económica Cinco Días y en la que ha expuesto sucintamente tanto el balance de sus primeros 14 meses en el cargo como las acciones que se propone desarrollar en los venideros. Mi placer, no obstante, se ha redoblado cuando en un momento de su intervención me ha venido a la memoria una conocida locución utilizada en lógica y filosofía del lenguaje cuando el discurso pronunciado conlleva, lleva en sí, el compromiso con las entidades básicas que componen cierta realidad: implicación ontológica.

En base, y corriendo paralelo al discurso de la Ministra, podemos decir que cuando hablamos de política de vivienda nos comprometemos con la existencia real de, no sólo ya de estas entidades que, a la postre, tienen una configuración funcional dentro del discurso, sino con los entes para quienes tienes este carácter: las personas. Así, si decimos la vivienda, cuyo artículo hace de este término un concepto de carácter universal, debemos estar dispuestos a comprometernos con la existencia de varias de estas entidades que, de forma singular, las designaremos respectivamente como una vivienda. Tal estará habitada por una persona, llámese Juan o María, entidad real implicada en un discurso que habla sobre la persona, de forma universal.

Este concepto en lógica y filosofía del lenguaje está muy claro aunque no tanto en política. En ésta los discursos generales no implican de por sí los particulares a menos que introduzcamos nociones de teoría de la acción. Y es que, siguiendo paralelo a la intervención de la Ministra, las leyes, los decretos o los convenios, y cualquier otra forma que adopte el discurso político, por contener referencias meramente generales, no implican directamente esas entidades de la realidad. La implicación ontológica de la política, bien habiéndose enmarcado en discursos generales, necesita de la acción concreta y directa para que tales se concreten en la realización de un bien para determinada persona. Decir y Hacer.

Así pues, podemos decir que la intervención de hoy de Beatriz Corredor encerraba las dos vertientes necesarias de la política: el discurso genérico y la acción concreta. Ella misma lo ha englobado en el concepto de cercanía, a todas luces más inteligible, si bien más ambiguo, que el de implicación ontológica. Concepto aquél introducido por un hábil giro dialéctico esgrimido por la ponente cuando se refería a la polémica de si el Ministerio de la Vivienda pertenecía al área económica o a la social del Gobierno: "el departamento de vivienda, concluyó, es el más social de los departamentos económicos y, al tiempo, el más económico de los sociales". De esta forma, podemos sacar la conclusión que el Ministerio de la Vivienda conlleva, por un lado, la elaboración de un discurso general, la configuración de un marco de actuación económico, e, indisolublemene unido al mismo, la producción de acciones específicas que beneficien a Juan o María, las entidades básicas de la realidad a la que atiende la política.

Una vez más Peón de Brega felicita a Beatriz por su labor al frente de este ministerio que, siendo el más "deslucido" de todos, está llamado a ser una pieza clave en el cambio de modelo productivo de la economía española. Chapeau!!

2 comentarios:

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Siempre me alegra tu entusiasmo en la vida politica!

Un saludo y seguimos leyendonos,

Lena

David Carrascosa dijo...

LENA: Entusiamo el que pone Beatriz en todo lo que hace, te lo puedo asegurar.

Me alegra muchísimo que vuelvas por aquí tras tu largo letargo.

Saludos