"Un millar de veces que lo había demostrado no significaba nada. Ahora lo estaba probando de nuevo. Cada vez era una nueva circunstancia y cuando lo hacía no pensaba jamás en el pasado"Ernest Hemingway
El orgullo, la tenacidad, la superación ante la dificultad y, por último, la frustración navegan con Santiago, un viejo pescador cubano, durante su salida para pescar su gran pez, para volver a encontrase consigo mismo. Navegando con el viejo pescador somos partícipes de todas las operaciones lleva a cabo para conseguir su presa, pero también de sus anhelos y de sus miedos.
Hemingway hace navegar al lector, junto a Santiago, en un bello mar de simbolismo en el que cada uno de nosotros somos el viejo y el gran pez nuestra gran apuesta en esta vida. Lo conseguido sin dificultad, el pez pescado cerca de la costa, no parece ofrecer satisfacción más que a los menos autoexigentes, a los más pusilánimes, por lo que parece necesario adentrarse mar adentro donde, desapareciendo toda esperanza de apoyo, acechan más peligros y dificultades para realizar nuestros anhelos.
Quizá el triunfo personal no sea el que a los demás públicamente por su exterioridad les sea observable, sino el que en nuestra intimidad, mar adentro, aparezca como tal, el que nadie perciba sino por leves signos externos que vislumbran quienes tengan ojos para ello, como Manolín, el jóven aprendiz de pescador, la grandeza de nuestro interior.
Peón de Brega os recomienda la lectura de este precioso libro en el que podréis sondear en las profundidades de vuestro mar y meditar sobre la lucha que mantenéis con vuestro Gran Pez.
8 comentarios:
Lo voy a leer!!!! hola David!! como va todo?? yo apareciendo, aca hace mucho frio!! no esta para pescar jaja besotes buena semana!!!
Majo
www.refugiodelkaos.blogspot.com
Hola David, es un gran libro. Te dejo besos, cuidate amigo.
Una gran filosofía la que se puede sacar del argumento!
La preciosa ilustración va a servir para que me la aplique.
Un abrazo!
Ante todo constancia y tenacidad.-
Lo he leido hace bastante tiempo ya que he tenido el placer de adentrarme hasta donde nos quiere llevar su autor.
Resulta por momentos un poco cansino, pero es para dar a entender lo que se consigue a fuerza de perseverancia, aunque el final ya no se reciba con todo la grandeza que se esperaba.
Pero es una regla de oro para subsistir en la vida... la captura del pez es como la vida misma, mal que nos pese... para morir en la orilla.
Has puesto una entrada muy ilustrativa, para quien no lo haya leído, puesto que es imprecindible en la libreria de la casa, para tener constancia de diferentes punto de ver en la vida.
Un abrazo y una feliz semana te deseo a ti y a todos los que te acompañen.
Un clásico que aún no he leído. Gracias por recordarme que tengo pendiente su lectura :)
David,
Este es un clasico de la literatura y del cine.
Acordemos tambien que Ernest Hemingway fue muy buen amigo de Luis Miguel Dominguin y de Antonio Ordonez.
Un abrazo grande
Pues yo, aun reconociendo su faceta de buen escritos, a veces muy bueno, mi reconocimiento personal hacia su persona se empaña con su comportamiento durante la II República Española con la izquierda que no era la sulla, la comunista. ¡Acuerdate, donde estés Ernest, de los troskistas que fueron masacrados por tu mediación! Eso se puede perdonar pero no se puede olvidar nunca. Fray Guillermo de Ockham.
Un gran libro que tendré que releer, ya casi no me acuerdo. Lo leí rápidamente para un trabajo en el instituto hace la tira de años.
Bikos.
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